martes, 12 de julio de 2011

Artsy-Fartsy

Cuando siento un jalón - como una mano que me agarra por el brazo - que me sienta, mientras una voz al oído me dice: "Nene, estate quietecito"; entonces me siento a crear pendejadas. Creo que mi palabra favorita en estos días es omphaloskepsis. A veces veo cosas risibles. Me meo de la risa, solo y en mi casa. Me siento a coleccionar lo que vi en el ombligo. Esta semana conocí a la mascota más geeky que pueda existir - un Fennec Fox (Fennecus zerda). El cabrón animalito es la musa de Antoine de Saint-Exupéry:



Me enredé a los puños con Baudelaire y salí trasquila'o:
«He sentido cómo me rozaba el ala de la imbecilidad.»*
Me obsesioné con estas imágenes**:

Benteng Chittorgarh, India

Crystalline Turquoise Lake, Jiuzhaigou National Park, China

Skaftafeli - Iceland
Re-visité Veckatimest, vía The Rip Tide***.
Llegaron los munchies y me dieron ínfulas de Chef Piñeiro;

String Cheese, Pan Integral, Salsa de Tomate, Cebolla y Pimientos
le recomendé El Topo (Jodorowsky, 1970) a un compañero de trabajo. Me sentí maestro. Pero prefiero crear con la fe de poder explicar el absurdo de la existencia; negando los cómodos y elegantes modelos. Crear así es la panacea...

Dejé a mitad Hiroshima mon amour (Resnais, 1959)

Mi PS3 Está Cabrón
y me puse a ver The Fly (Cronenberg, 1986).
Mi queue de Netflix está más algarete que la biblioteca de mi cueva.
Quiero ir a Cueva Ventana, puñeta...


... pero no para de llover.


Notas:
*Tomado del libro: Las flores del mal (Baudelaire, 1857), edición bilingüe de Alain Verjat y Luis Martínez de Merlo
**The Cool Hunter (blog). 
***Vía @PuertoRicoIndie