domingo, 12 de junio de 2011

Oda a Albizu – por Félix Plaud

El tipo era un jodón
y había que dejarle el canto,
pues tuvo los cojones
bien puestos en su sitio.
Los gringos se cagaron
bien cabrón con el negrito
–un “uppity porch monkey
from the tropics”
–que estudió en Harvard.
También tenía fresca la memoria
de dos guerras mundiales.
Es bueno re-visitar a Albizu;
pero siempre lo hago
con la mayor
sobriedad posible.
Lo mismo me pasa
con Hostos y de Diego.
Me gusta leer de ellos,
en vez de leerles.
A lo mejor está mal,
pero así traté a las religiones,
y no me arrepiento;
pues no me quiero embriagar
de Nacionalismo Decimonónico
–cosecha del 1868.
Por ahora el nacionalismo
es el [ismo]
menos viable
para mi experiencia
–aunque soy un idealista
y humanista de los heavy;
soy un fucking geek y asimilao',
unapologetically asimilao'.
Pero con la mancha
de plátano en la frente,
 
como el tajo de Harry Potter*.
Quisiera tener un TARDIS
para escuchar hablar a Albizu.
Escuchar lo épico
salir de la garganta
de un boricua,
aunque sean viejeras;
para mí son bellas viejeras
–como un vinilo polvoriento
de My Favorite Things.

*@Arturo_Ulises