martes, 1 de febrero de 2011

Elucubraciones de un Proletariado (tumblr)

Elucubración #10 (Ratzinger's Dreams)

Casi un año de errático e intermitente bloguear ha sido un ejercicio de psicoanálisis masturbatorio con dos potenciales resultados: 1) llegar a un 'cul de sac' existencial o 2) una exacerbación de psico-patologías latentes. Cualquiera de las dos posibilidades - que en el futuro pudieran ser más, ya que no pienso dejar de bloguear -, son recibidas sin reparos, pateletas o arrepentimientos. Todavía no se que puñeta es el ser humano y muchísimo menos lo que soy yo. Sin embargo, aún con elucubradas presunciones académicas, desprovistas de rigor académico, he podido describir mejor mis ideas. Más que un blog personal, pseudocuasipensamientos es un bitácora de vanidad y narcisismo. Una masturbación de ego híper-textual que comenta sobre quién soy; más que un trabajo, un título académico o un profile de Facebook. 

El blog, su contenido y su autor han sido la musa, accidental o intencionada, de Fernando Guzmán Lausell. Gran parte de lo que se comenta aquí surge del intercambio, en muchas ocasiones dialéctico, con amigos y familiares. Algunos aquí en la isla, otros en la diáspora. Una tarde desempleada y una mente nutrida de ideas a medio digerir, fueron los ingredientes que hicieron posible la foto colgada. Su autor, Fernando Guzmán, con una aplicación en su teléfono, generó un comentario y me la envió por mensaje de texto. Vino acompañada de un mensaje que leía: "Es una de cien". La foto y el mensaje provocó una risa catártica y una sensación de desnudez. Un retrato de mi persona que dice mucho más que cualquier autorretrato. 

De forma lúdica comenzamos las primeras elucubraciones. Marlo Cruz-Pagán (@Arturo_Ulises) me recomienda publicar las imágenes en un tumblr. Decidí titularlo Elucubraciones de un Proletriado, como una especie de destilación satírica de mi ser, paralela a mi blog. En éste blog pretendo que la irreverencia y la subversión sean el discurso. Me voy a dar el lujo, gracias a Fernando y a Marlo, a no tomarme muy en serio. De vez en cuando es bueno coger una borrachera de absurdo.