sábado, 15 de enero de 2011

El Quijote, Myshkin, Ian, Napoleon, Luis y Yo. (Revisited)



Sujetos emblemáticos de la Literatura Universal (tanto del S. XVI como del S. XIX), un cantante de rock alternativo británico (post-punk) de finales de S. XX - cargado de ansiedad existencial, brutalmente honesta y desnuda - y un personaje del cine independiente en los albores del siglo XXI (absurdo, cómico y héroe)...

Luis Carlos Adrover Lausell, mi hermano, un hombre autista puertorriqueño, se añade a esta procesión de sujetos - objetos de mis fijaciones y apetitos literarios, musicales y cinematográficos. Luis lúcidamente sueña una existencia a diario. Su autismo ha permutado, a tal nivel, que ya es imposible enmarcar su condición psicológica actual con el DSM IV (herramienta tan útil y perversa). Por tal razón deseo retirarme del diagnóstico, que poco atiende al momento de tratar de contestar la pregunta, ¿quién es mi hermano..?

La expresión artística humana satisface muchas de mis ansiedades. ¿Será posible hacer el mismo ejercicio para contestar las preguntas que tengo sobre el sujeto o ser que es Luis? Muy probablemente es un ejercicio estéril, pero sigo encontrando motivaciones para gestarlo. A veces quiero soñar lúcidamente la existencia, tal como lo hace mi hermano. Es mi hermano, coño. Es un canto mío...

Dostoyevsky y Cervantes impregnaron a sus personajes de heroísmo paradójico. Dicho esto, Myshkin y Don Quijote no son seres; o se pudiera decir que el ser de ellos no importaba. Pero al momento de experimentarlos íntimamente en la lectura, se hacen evidentes estos hechos: soñaron, anhelaron, amaron y sufrieron. La empatía del lector hace posible esta percepción. Ninguno de los dos formaron parte de lo que se consideraba normativo en sus respectivas sociedades - pues Don Quijote, hoy día, se pudiera decir que es  esquizofrénico, Myshkin sería un epiléptico (Grand Mal). Burla, marginación y rechazo eran parte de sus respectivas cotidianidades. Hoy día - por más 'avances' políticos, económicos, médicos, tecnológicos, etc. - tampoco hubiesen podido evadir dicha cotidianidad. El Estado es el habitual recipiente de culpas. Muchas veces la propia familia se convierte en un obstáculo igual de terrible que un molino de viento. Yo para mi hermano soy gigante, molino, Sacho Panza e Idiota. Ésto le pasa a todo el que tenga un hermano; es casi axiomático. Pero mi hermano es diferente: le gusta cantar en voz alta, en sitios públicos, especialmente en bodas y en actividades de la Alianza del Autismo...

Ian Curtis es autor y personaje. Su ser es su expresión artística y viceversa. La música es su medio. Epilepsia, depresión, dependencia farmacológica, su actualidad inmediata, sus relaciones interpersonales trágicas y el amor son motores para su creatividad. Encuentra una necesidad temprano en su vida de compartir su ser; y, lamentablemente, encuentra una trágica necesidad de dejar de ser. Su cuerpo no pudo resistir el embate farmacológico necesario para apagar la lucidez onírica. Murió...

No existe héroe cinematográfico que pueda estar exento de la deuda del Quijote. Unas veces el héroe es quijotesco, de forma tímida y a veces avergonzada, otras veces el héroe es Napoleon Dynamite (Hess, 2004). Este no-ser es un nerd (título o categoría adolescente de uso común en la praxis social-escolar). Es marginado, es de educación especial, es una carga para el Estado. Su entorno inmediato carece de compatibilidad con sus deseos (que muchas veces son fantasías). Aún así, su propia naturaleza arranca aplausos en un evento climático del filme...su ser es reconocido. Es redención; es la catársis que mi hermano conoce y sabe que existe. 


[Muy pocas personas consideran a Napoleon Dynamite como un clásico moderno. Me encanta Igmar Bergmar; y salivo pavlovianamente cuando veo el logo de Jano en una película Criterion Collection; pero Napoleon Dynamite representa el triunfo de mi hermano...]

¿Entro yo en este ejercicio? ¿Es posible ver a Luis desde esta óptica, sin tomar en consideración mis propias circunstancias afectivas o emocionales?  Veo a Luis como un ser a través de "no seres" - representados en diversos medios artísticos, de diferentes épocas históricas: veo a un Quijote cuando sueña, veo a un Ian cuando se descontrolan los eventos sinápticos, también cuando se toxifica su cuerpo con fármacos, veo a Myshkin en su inocencia y a un Napoleón en sus triunfos. En este ejercicio entro yo por que soy yo quien lo hago. También es inevitable percibir a cada uno de estos sujetos como espejos que reflejan elementos de mi propio Ser. De todos estos quien mejor refleja mi Ser es mi hermano, Luis.
                                                                                                                               
 * Ensayo publicado en el blog People for the Ethical Treatment of Puerto Ricans, por Odilia Rivera Santos (@bezotes en twitter). 

* Foto tomada por Carlos G. Lausell Maldonado