lunes, 6 de diciembre de 2010

Pedagogía, Estética y Política: La Condición Boricua.

"The abjection of our political situation 
is the only true challenge today. 
Only facing up to this situation 
in all its desperation can help us get out of it."

Jean Baudrillard   

No existe nada más narcisista que crear y apreciar creaciones (poesía, arte, arquitectura, tecnología). De eso no hay duda. Pero, tampoco dudo de que el narcisismo productivo (creatividad) sea virtuoso mientras que el narcisismo estéril, del cual adolece el puertorriqueño, constituye el vicio. En Puerto Rico, y en muchos países globalizados, la biología choca aparatosamente con la estética cuando las ideas quieren ser ideologías.

¿Qué puede reducir el impacto? ¿La ciencia? ¿El arte? ¿Son importantes la poesía y filosofía?

El arte ha sido una herramienta viable para contemplar el ser, tan viable como lo ha sido la economía para contemplar eventos geopolíticos. Sin embargo, el puertorriqueño se encuentra sumido en un marasmo cultural. No hay tiempo, mejor dicho, voluntad, para contemplar el ser. Es más fácil ir a la Iglesia a darse golpes de pecho, o ir a Plaza a gastar lo que es de una corporación financiera (MBNA, Banco Popular de Puerto Rico). Para contemplar el ser y poder crear (narcisismo productivo) es necesaria la filautía y la educación.

La hydra socio política (capitalismo neoliberal) ha convencido a el tercer mundo de su 'pequeñez'. Puerto Rico no es la excepción. Lo que vale son tus bienes, lo que se puede medir. Lo otro, tu ser, no se cuantifica tan fácilmente, por eso, no cuesta nada pensar que el ciudadano es una cifra; hecha a partir de números binarios en la computadora de un banco.

El narcisismo productivo se refiere a vivir como el pintor pinta, el poeta escribe o el filósofo piensa. Es una platónica pena, pero, la apreciación estética y su eventual aplicación ética en la polis (praxis), es un hipersónico anatema que agrietaría la cúpula del Capitolio o los retablos de una Catedral. Si la 'democracia boricua' no considera la creatividad, no considera el narcisismo productivo, la degeneración será una normativa casi imposible de eludir.

Es más importante la corporación y sus intereses que el 'bienestar de los ciudadanos'. Es más importante la institución religiosa que 'la salvación de las almas'.

Antes, el estado y la religión estaban contenidos en un mismo sistema político. Era más fácil identificar la tiranía. Ahora, tenemos máscaras, mejor dicho, gríngolas hechas con ondas electromagnéticas y números binarios. Nadie se atreve a quitárselas. Scooby Doo y sus amigos son más valientes que nosotros.

Queda en las manos del puertorriqueño su educación. No me refiero, únicamente, a la cultura como una condición colectiva, mas bien me refiero al cultivo existencial, en otras palabras, la autogestión cultural. Resulta más accesible, por no decir fácil, que antes y el Internet, básicamente, es la diferencia. Podemos usar los medios que perpetúan el marasmo para mediarlo y aprehender algún valor significativo, viable. La enfermedad como cura, pero, primero tiene que haber un diagnóstico.

Los eventos científico-técnicos del siglo XX y XXI, han desvelado nuevas concepciones, nuevos problemas, nuevos sistemas. Una amplia gama de avances en la tecnología, hace necesario, casi imperativo, estudiar y revisar el lenguaje en todas sus formas (en estas manifestaciones se incluyen juegos de video, artes gráficas, tecnología informática e híper-textual, pintura, cine, música etc.)

Por lo tanto, la oportunidad de tropezar con la poesía y la filosofía barroca, es posible, nuevamente, con nuevas consideraciones. Saber que existieron los neoplatónicos y Spinoza. Estudiar por que el misticismo asociado a algunas escuelas filosóficas de Europa, hace mirar a las escuelas panislámicas de la Edad Media. Los conceptos hiperrealidad y deconstrucción no pueden ser ignorados.

La información esta al alcance de nuestros dedos. Para no dejarnos coger de pendejos con las ideologías, podemos contemplar su origen, y, si es posible, su esencia.

El narcisismo estéril, eufemismo de puertorriqueñidad, aún sigue siendo el motor del insular. Todavía el puertorriqueño promedio no sabe que, hoy día, la poesía y la ideología nutren el sujeto, no la polis. Todavía el puertorriqueño promedio entiende que visitar el MAC es 'pesado, comerse una alcapurria en Piñones es mejor'.

El boricua promedio no se 'mira pa' dentro'. Las 'comemierderias' o 'mariconadas' son solamente para los 'jai joyete.' Si seguimos así, los ricos serán  los únicos educados. Los que tienen el poder político, también van a tener evidentes ventajas culturales y cognitivas. Se crea una clase alta que se siente impune; preámbulo de una de dos posibilidades: 1) el colapso social, o 2) la revolución.

Nuestro futuro pudiera ser un feudalismo distópico.

Tenemos la oportunidad de hacer de nuestra actualidad una Ilustración Boricua en vez de una distopía tropical caribeña. Pero, el boricua nunca se ha mirado pa' dentro, lo único que ha hecho es tratar de gritar o mamar. Insisto, como en un post anterior, en considerar la alternativa. Coño boricua, edúcate.