martes, 2 de noviembre de 2010

Duvalier y el César



Un perro muerto,
henchido de gases,
revienta
y purifica el aire,

con la volátil
putrefacción
que una vez emergió
de un costado Nazareno.

Un haitiano muerto,
henchido de gases,
revienta
y purifica el aire,

con la volátil
putrefacción
que una vez emergió
del costado canino.