jueves, 1 de julio de 2010

Žižek y la actualidad política del cayo.

Cierto es que se firmó un acuerdo que dejó abierta la posibilidad de una cuota en enero. Es evidente como el gobierno dispone de su poder para capitalizar en un vacío lingüístico. Hay que reconocer que el gobierno ha hecho una apresurada pero hábil artimaña política. ¿Era imponer cuota en enero del 2011, o era imponer una cuota para enero del 2011, una vez estuvieran abiertos los portones? Después de que se ratificó el acuerdo (categorizado por el Secretario de Estado como un simple "papel") se asignan cuatro síndicos alineados a la agenda política del partido en turno. A la luz de éstos eventos, el triunfo de los estudiantes se diluye y el abuso de poder del gobierno se condensa. El obverso de lo antes mencionado es una situación lamentable: un pueblo debajo de la bota de un gobierno patológicamente ideológico.

El problema fundamental detrás de toda esta dinámica – en estos momentos confieso que el resultado es lamentable – no es la futilidad de la lucha estudiantil ni la burocrática o kafquesca determinación de la administración universitaria; el problema o síntoma (Žižek) es “la dimensión fundamental de lo que conocemos como ideología” (Žižek ,1989):

“(……..) ideology is not simply a ‘false consciousness’, an illusory representation of reality, it is rather this reality itself which is already to be conceived as ideological” (Žižek, 1989).

Ambos extremos del espectro ideológico criollo están consumidos en una vorágine ideológica que valida la posición de Žižek: la solución al problema no reside en el mercado ni en el Estado. Los sujetos juegan roles en estos eventos a propósito de sus respectivas interpelaciones (me incluyo): 1) el cuerpo estudiantil, en su mayoría, identificado con una interpelación cuya fuente es la academia actual (incluyendo a Slavoj Žižek) y 2) la burocracia universitaria interpelada por la matriz simbólica contemporánea (capitalismo, globalización neoliberal, etc). Ambos significadores culturales constituyen la matriz simbólica en la cual, de forma ineludible, se da la huelga estudiantil y consecuentemente la aprobación de la cuota. Ambos eventos son síntomas de los cuales, en caso particular, la lucha huelguista se adhiere con relativa facilidad a mi enmarcado ideológico. Sin embargo, la aprobación de la cuota y la estratégica estocada del Estado a los estudiantes, arrojan luz al hecho de que la lucha padece de un hermetismo ideológico totalmente inverso a la terrible ‘plasticidad del capitalismo’.

La lucha estudiantil dispone de un ‘Cult of Personality’ (citando la canción de la banda Living Color) como por ejemplo: Pedro Albizu Campos, Ernesto Guevara, Ramón Emeterio Betances, Eugenio Ma. de Hostos, el mismo Slavoj Žižek entre otros. Dichos agentes históricos adquieren un carácter fetichista, el poder de la lucha reside en citar y emular dichos personajes tal como si el poder de alterar las condiciones climatológicas residiera en bailar o cantar. Resulta irónico, pero el mismo fascismo que los sujetos interpelados en cuestión denuncian, sirve como modelo de interlocución para uno de los representantes de esta lucha (ej. gritos y exabruptos a la Hitler en la asamblea estudiantil). Dicho esto considero justo argumentar que la gestión de los estudiantes fue, en términos poéticos, noble. Aún así, me es inevitable sentir frustración, ya que hoy la futilidad de la lucha es un marmóreo y dantesco edificio. Los acuerdos son violados y el triunfo resulta ser meramente ideológico. Sí acepto que dicho triunfo/pérdida pueda agenciar nuevos eventos, pero me encuentro un poco renuente a la contemplación ideológica de la utopía a largo plazo. Como estudiante participé de la asamblea estudiantil y pude apreciar la interpelación en tiempo y espacio real, emitiendo datos sensoriales que ineludiblemente interpelan mi subjetividad. La asamblea dejó un aire resolución a medias. A raíz de esto, lo que representó un triunfo para el organismo negociador se hizo nada en el momento en que el gobierno en turno asigna más síndicos a la junta con un enmarcado ideológico paralelo al de ellos. Solamente en el argumento de la repetición histórica se puede percibir el triunfo (verdad/síntoma) de esta lucha:

"The subjective 'mistake', 'fault', 'error', 'misrecognition', arrives paradoxically before the truth in relation to which we are designing it as error, because this 'truth' itself becomes true only through - or, to use a Hegelian term, by mediation of - the 'error'." (Žižek, 1989)

El 'error', visto desde nuestra perspectiva insular, se encuentra enmarcado por síntomas centenarios, nutridos por ideologías propias que se originan a partir de la represión anglosajona e hispana. Dicho error hace evidente la verdad o síntoma de nuestra condición sociopolítica. Ejemplo de esto, lo fue el aborto de la rebelión criolla contra la represión de la España decimonónica. Este aborto de rebelión (error) también se hizo evidente en el fallido intento de insurrección taína. La repetición de este error (aborto de insurrección) en el nacionalismo de los cincuenta hace que podamos percibir la verdad/síntoma (colonizados perpetuos). La imposición de la cuota y la fragilidad estructural de los acuerdos, repiten dicho error, el cual va a mediar para reconocer el síntoma. La represión y el eñangotamiento son significante y significado, respectivamente, dado a que la subjetividad del puertorriqueño se lleva interpelando a ser sometidos por más de quinientos años. El tropo retórico de la antonomasia pudiera ser de utilidad para identificar el error actual: Grito de Lares estudiantil, Jayuya 2010, etc.

Los eventos aquí esbozados son descritos a través de metonimias y metáforas que constituyen lo que se describe como el orden simbólico. Es imposible evadir la tradición histórica que a su vez provee el enmarcado ideológico que tiene como resultado nuestra actualidad:

"As soon as we enter the symbolic order (transferencias, símbolos lacanianos), the past is always present in the form of historical tradition and the meaning of this traces is not given; it changes continually with the transformations of the signifiers network". (Žižek, 1989)

La representación de la realidad es simplemente eso, una representación de la realidad, símbolos. Lo que creemos conocer es simplemente una colección de datos que otros creían conocer. Continuamente atribuimos significados a lo que en algún momento carecía de significados. Esto tiene como resultado una matriz ilusoria de significados. Esta urdimbre simbólica hace posible que se siga dando la intersubjetividad de forma dialéctica. La ilusión de particulares hace posible que se constituya la ilusión de los universales. Estos universales, inevitablemente, se encuentran con negaciones. La lucha estudiantil es un simulacro de antítesis refrescante y bienvenido.

Según el argumento de Žižek, el 'error' es inmanente al momento de reconocer o de dilucidar las condiciones internas de la verdad. Los episodios revolucionarios de la tradición histórica (insular y/o global) constituyen las repeticiones históricas (i. e. errores/síntomas) que Rosa Luxemburg (vía Žižek) considera importantes para las revoluciones:

"(...) the first seizures of power are necessarily 'premature': the only way for the working class to reach its 'maturity', to await the arrival of the 'appropriate moment’ for the seizure of power, is to form itself, to educate itself for this act of seizure, and the only possible way of achieving this education is precisely the ‘premature’attempts” (Žižek, 1989).

En la asamblea estudiantil se hizo eco de este reclamo. Estudiantes pedían la no ratificación de los acuerdos e invitaban al ‘error’ prematuro de Luxemburg. Pero el discurso hegemónico en la asamblea se alinea a los argumentos opuestos a Luxemburg, el argumento de esperar el momento apropiado, al cual me adherí y recuerda la célebre frase de Robespierre usada por Žižek: ‘revolución sin revolución’. Surgen las siguientes preguntas: ¿Cuántas más repeticiones? ¿Cuando va a cambiar el síntoma colonial? ¿Debería cambiar el síntoma colonial? ¿Depende nuestro devenir político de una auténtica revolución de carácter global? ¿Es Puerto Rico la materialización de toda hipérbole patológica del capitalismo? De esto ser así; ¿por qué? ¿Debemos adherirnos a dicho síntoma, tal como argumenta Žižek?

La izquierda tiene una vasta cantidad de preguntas, frustraciones y ansiedades. Es imposible recoger todo lo que constituye el estatus actual de la lucha estudiantil. Dicho esto, previamente se reflexionó de forma crítica sobre la situación actual del movimiento estudiantil. El otro extremo del espectro ideológico no debe escapar la gestión hecha con la izquierda, ya que es imposible escindir del orden simbólico las ideologías neoliberales criollas que de forma progresiva coquetea con el fascismo (me niego a identificar el gobierno de Fortuño como fascista, pero, no hay que esperar a que un gobiero sea fascista para denunciar los atropellos). La derecha carece de la sensibilidad estética y el colorido estudiantil. También se ha hecho notoria por su alergia a la academia. En una posición evidentemente antagónica a lo comentado anteriormente, la ideológica izquierda criolla en su afán por perpetuar y robustecer su enmarcado ideológico se ha expuesto al marxismo. Por lo tanto la reificación - ‘clásico motivo Marxista’ (Žižek ,1989) – como concepto deja al descubierto el fetichismo de bienes que la derecha condensa en esa curiosa palabra llamada dinero. Dicho fetichismo de bienes, que nutre la ideología de austeridad neoliberal (que en Alemania es hegemónica para paliar la crisis helena actual), es el mecanismo económico que cristaliza este conflicto. El aparato legislativo republicano que valida dicha ideología económica, hace posible el arsenal burocrático que agencia un sentimiento kafkaesco de imposibilidad ante los dictámenes legislativos que redundan en una creciente frustración con el sistema democrático liberal:

“The so called ‘Kafka Universe’ is not a fantasy image of social reality but, on the contrary, the mise en scene of the fantasy which is at work in the midst of social reality itself: we all know very well that bureaucracy is not all powerful, but our ‘effective’ conduct in the presence of bureaucratic machinery is already regulated by a belief in its almightiness”. (Žižek, 1989).

Lo antes mencionado se hace evidente en la manipulación legislativa, particularmente, en como la maquinaria burocrática de la administración en turno (aprobación de cuota, Ley 7, entorpecimiento de las gestiones de los medios, barriles de tocino, síndicos nuevos…….) adquiere un carácter de omnipotencia. No podemos hacer nada para remediar la condición. El brazo metafórico de la ley flexiona sus bíceps y damos por entendido que puede llegar a cualquier parte y encontrarnos. La conducta a raíz de la creencia de que la ley es todopoderosa es un reflejo en el espejo ideológico de nuestra cultura conservadora y religiosa que resulta ser bien fértil para que germine el fascismo (ej. España de los 1930’s). Es en relación a lo antes mencionado, que la lucha estudiantil, aunque no genere un triunfo burocrático, sí se atreve a arrojar piedras al engranaje de la máquina.

Ayer el síntoma vuelve a surgir. Se vuelve a dar el choque ideológico, en este caso, se da de una forma concreta y dramática. Se desatan eventos violentos que son resultado de las respectivas interpelaciones de los sujetos antes mencionados (tesis del Estado, antítesis estudiantil). La izquierda intenta penetrar físicamente el Capitolio cantando las consignas y mantras ritualistas e ideológicos (lucha sí, entrega no, la iupi da candela……). La uniformada agarra su macana, con ambas manos, defendiendo su obsesión fálica (ideología de macana y autoridad), eyaculando golpes y pimienta. La histeria femenina estudiantil vs. la obsesión autoritaria masculina. La ideología liberal demócrata y de izquierda hace posible que el cuerpo estudiantil ‘crea’, en el sentido pascaliano de apostar a la causa). Dicha creencia y los gestos de desafío estudiantil, generan las condiciones para que se de la experiencia de la castración en la fuerza policial. Como se mencionó anteriormente, los estudiantes llegan al Capitolio armados de su apuesta pascaliana. Por lo tanto, cualquier gesto de provocación, caería en la categoría de evento sadomasoquista con el fin de generar el sentido de impotencia/castración. Es aquí en donde reside el poder de las protestas alineadas a lo que se conoce como desobediencia civil:

“The punk imitating the ‘sadomasochistic’ power ritual is not to be conceived as a case of the victim’s identification with the aggressor (as it is usually interpreted). The message to the power structure is, on the contrary, the negation implied in the positive act of imitation: You are so powerful, but for all that, you are impotent. You cannot really hurt me! In this way the power structure is caught in the same trap. The more violent its reaction, the more it confirms its fundamental impotence”. (Žižek, 1989).

¿En donde reside la impotencia de la estructura de poder (Fuerza de Choque)? La contestación a esta pregunta es que precisamente en el gesto que pudiera validar el poder (uso de falo/macana) reside la castrante impotencia de que el acto de desafío se da de todas formas. El falo yace impotente justo en el mismo momento que se usa en respuesta a la entrada del Capitolio, a el lanzar de botellas, barricadas, a el despliegue de la fuerza de Choque de Payasos………….. La estructura de poder maneja muy bien dicho fetichismo fálico, ya que la impunidad y el sentido de poder otorgado a la fuerza de choque valida el uso y/o dependencia de los falos extra corporales (macanas, pistolas, gas pimienta etc.).

Según esbozado anteriormente se puede percibir una antagonía ideológica bastante ortodoxa y tradicional: derecha e izquierda. Dicha antagonía se da en el enmarcado simbólico capitalista descrito por Žižek a continuación:

“(……) capitalism putrefies, it is branded by a crippling contradiction, discord, by an immanent want of balance: this is exactly why it changes, develops incessantly – incessant development is the only way for it to resolve again and again, come to terms with its own fundamental, constitutive imbalance, contradiction. Far from constricting, its limits is thus the very impetus of its development”. (Žižek, 1989).

En dicha cita está contenido el error fundamental de la izquierda ortodoxa, que probablemente genera el espectro de esterilidad que se puede percibir en los eventos de la actualidad puertorriqueña. Si de la única forma que se considera posible el proyecto social es a través de una lectura hermética y anacrónica de Marx, entonces la conmensurabilidad entre las fuerzas productivas y su relación con la producción será considerada utópicamente posible. Esta contradicción es la condición que hace posible el constante desarrollo del capitalismo. El anacronismo decimonónico de la izquierda puertorriqueña no es suficiente. Los estudiantes lo pueden actualizar con herramientas que el Estado insiste en ignorar.

Es por lo antes mencionado que de forma típica y característica de Žižek cito el siguiente chiste cuya pertinencia con la actual lucha estudiantil es evidente:


Žižek invita a criticar y a observar la actualidad desde una perspectiva distinta. No está en sus intenciones prescribir recetas o fórmulas políticas que de forma definitiva ofrezcan una solución. Es por esto que su concepción es fundamentalmente pesimista y, a mi parecer, dicha condición es fundamental (paradójicamente) para poder perforar la matriz simbólica e ideológica y con un nuevo ímpetu teórico y crítico señalar y subrayar síntomas. La intención no es eliminar la matriz ideológica, ya que esta es inmanente e ineludible para simbolizar, o por lo menos, seguir tratando de simbolizar (a través del lenguaje) la ‘realidad’. Detrás de todo lo antes mencionado existe un enlace al post titulado El Cayo Kafquesco: (Insularismo Revisited). Igual que en dicho post, aquí solamente se contempla una actualidad de forma crítica a través de una febril y miope lectura del Gigante de Ljubljana.

Referencias:
S. Žižek , The Sublime Object of Ideology, Verso, London, New York, 1989.