lunes, 7 de junio de 2010

Pavor Religioso



“Uno de los más primitivos, que después ha sido considerado insuficiente en medida cada vez mayor, y que al fin ha sido recusado como “indigno”, es lo terrible, lo espantable, lo pavoroso en el sentido “natural” (y a veces hasta lo repugnante). Como el sentimiento correspondiente guarda una fuerte analogía con lo tremendum, sus medios directos de expresión se convierten en medios de expresar indirectamente ese pavor demoníaco que no admite otra manera de representación. El aspecto terrible y espantoso de las imágenes o descripciones primitivas de los dioses, que hoy nos parecen tan repulsivas, todavía puede despertar en los salvajes y en los hombres ingenuos – en ocasiones en nosotros también – el sentimiento verdadero de un auténtico pavor religioso”.
Referencias
Otto, R. (1980) “Lo santo: lo racional y lo irracional en la idea de Dios”, Alianza Editorial, S. A., Madrid, p. 89
The Passion of the Christ (2004) Mel Gibson (Imágen).