sábado, 28 de marzo de 2015

Terrorista

Andreas Lubitz
Si te me pones potrón
Y me miras a los ojos
Y me haces sentir incómodo
Lleva cuenta, buster,
Te saco los ojos con una cuña bota
Si roncas de que tu espalda
Es más blanca que la mía
De que tu pinga es más larga que la mía
Hago lo que muchos
No se atreven a hacer aunque quieran
(Todo el mundo ha querido matar algna vez en su vida)
Te privo del accidente cósmico que llamamos vida
& me lo disfruto
Pues me gusta matar
Soplar velas
Velar párpados.

Si te me pones potrón
Cierro un portón en tu melón
Y lo que quede de encéfalo
Con guineítos me lo como
Lo masco y lo regurgito
¡Ay, bendito!

Si te me pones potrón
Me guillo de gringo blanco
Frizando nenes en su nevera.

Cógeme miedo
No me mires a los ojos
La sangre humana me sabe al caldo
De la chocha de una diosa.

Cógeme miedo
En mi Twitter tengo a ISIS
Envidio al alemán
Que estrelló 150
En peñas alpinas.

miércoles, 18 de marzo de 2015

La teoría de cuerdas

KID n' PLAY's 
Funhouse --- Escher
Le meto industrioso
De vez en cuando
Evitar la anquilosis
Janguear en paracosmos 
& parnasos.
BCI-CBI
Emitter-Receiver
Mind-Brain
Brain-Mind
Hay que sacar pecho & espalda
Pa lo que viene
A veces Paracosmos es Distopía
Utopía abortada
Mimesis telemertría.
LHC
Ribcages & omóplatos dignos
De las alas de un murciélago
Oídos que oyen colores flores cristales
Sacar pecho & espalda 
Volar etéreo --- triunfoso.
Glass worms
Tricomas a tó lo que da
Me pongo industrioso 
De vez en cuando
Tuiqueo mi paracosmos
Colores flores cristales. 
Avalokitesvara
Mil brazos señor de la compasión
Avatar
Bodhisattva
Veo vías fractales
Navegadas lacrimales 
Llora Avalokitesvara
Nace la bella Tārā. 



sábado, 7 de marzo de 2015

Apología de una religión vaciada de dogma

Other World (M.C. Escher, 1947)
Una vez desperté de una pesadilla y me puse a rezar. Sentí un bochorno cabrón al escucharme hablándole en voz alta a alguien que nunca me contestaba. Dejé de rezar a principios de la década de los noventa. Tenía unos 11 años, pero decir a los 11 que uno no cree en Dios es ganarse una nalgá. Por mucho tiempo me sentí como un freak—con una curiosidad cabrona que le estaba malo a medio mundo. La curiosidad la llevaba—y aun la llevo—como alguien que tiene un tumor con pelo y ojos saliéndole del cuello.  

Mi espíritu santo tenía hambre—se me quedó en una muela la hostia. Y la Trinidad nunca me hizo mucho sentido. Nunca pude entender frases como: “Dios es amor”, “Jesús murió por ti”, entre otras. Sí me hizo todo el sentido del mundo la ciencia. Las estrellas sí murieron por mí; estoy hecho de lo que se cocinó en ellas. Pude entender ‘Espíritu Santo’ al enterarme que mirar estrellas es mirar al pasado. Éxtasis, numen, experiencia religiosa: todo esto me da cuando doy cuenta de lo inmensamente pequeño, cuando doy cuenta de lo inmensamente enorme…

El vasto vacío en un átomo de hidrógeno;
está lleno de vacío un átomo de hidrógeno
¡Aleluya!

Hay aminoácidos en un cometa
¡Salamaya!

Saber que hay bucky balls cósmicos, pone mis neuronas a disparar química sagrada—la misma bioquímica que se disparó en la glándula pineal de Juana de Arco. El cerebro de billones se bañó—y se baña—en esta electroquímica, vía el bombardeo sensorial que estimulan las naves de la Capilla Sixtina, el techo de La Sagrada Familia en Barcelona, el Buda de Henan, la geometría sagrada de Nazir-Al-Mulk, una escultura de Jesús de Nazaret crucificado

Quiero decir que lo tremendo, lo sublime, kantianamente hablando, no solo lo vive el teísta. Kant definía lo sublime como aquello que te deja sin aire, lo que te impresiona más allá de las palabras. Y son pocas las que hay para describir, por ejemplo, lo tremendo en un hoyo negro 12 billones de veces más grande que el Sol. Esto es más tremendo y sublime que cualquier misterio judeocristiano.


creo en el reflejo mío aguantando un espejo,
que refleja el reflejo de mi reflejo aguantando un espejo,
que refleja el reflejo de mi reflejo de mi reflejo aguantando un espejo,
que refleja el reflejo de mi reflejo de mi reflejo de mi reflejo 
aguantando un espejo, que refleja…

Moebius Strip II (M.C. Escher, 1963)
La realidad es que oscilo entre ateo y agnóstico. Ateo cuando reacciono a las barbaridades que hace ISIS, o las estupideces que dice Wanda Rolón. Agnóstico cuando me tranquilizo y vuelve la razón; pues no estoy seguro de nada, no sé qué viene después de que se acabe esto. Nadie sabe. Ni el Papa. Pero no por esto dejo de hacerme las preguntas más atávicas; preguntas que la ciencia no está interesada en hacerse; preguntas que las religiones contemporáneas dejaron de hacer hace ya mucho tiempo; preguntas que se examinan cuando damos cuenta de una pintura de van Gogh, una pieza de Georgia O’ Keeffe, una cabeza Yoruba, entre otras—muchas otras—expresiones artísticas.

Después de unas cuantas décadas de práctica, la mejor forma que he encontrado para explicar mi condición es como usted lee aquí. En la adolescencia tardía y la adultez temprana, la ciencia era panacea para cualquier crisis anímica. Pero luego me puse a leer filosofía y a consumir arte; leí a Søren Kierkegaard—filósofo y teísta existencialista—y a Ernesto Cardenal—poeta y sacerdote católico. Ya no me parecían tan tontos los teístas. Los ateos dejaron de parecerme tan inteligentes. Poco a poco se fue desinflando mi enchule con Richard Dawkins. Y concluí que teísta no es mejor ni peor que ateísta.

“¿Qué significa estar vivo?” todavía tiene lustre como pregunta. Hasta ahora no hay posmo ni ‘new atheist’ que me pueda convencer de lo contrario. Y en un mundo que se alinea más a lo secular con cada década que pasa, “Ser o no ser”, la apuesta de Pascal, por qué aquí y ahora en vez de nada y nunca, persisten. Estas ansiedades estuvieron en la mente del homínido que por vez primera bajó de los árboles; evolucionaron, fenotípicamente, en la mente del primer humano que hizo un esténcil de su mano en una cueva—el primer humano que hizo arte.

Arte, ciencia, curiosidad y un gusto antropológico por las religiones,
en vez de la hostia en la boca, rosarios en el cuello y rodillas en el piso…

Si el ateo del siglo XXI aborda monolíticamente la cuestión de la religión, entonces funcionaron gríngolas ideológicas que nada tienen que envidiarle a las del católico, el protestante, el budista, el islámico, entre otros. Que hay religiosidad fea, de la que hace que salgan decenas de miles a la calle, espoleados por miedo y proselitismo del tipo más vulgar posible, seguro que sí. Pero también hay ateísmo feo y vulgar, de corte absolutista y reduccionista, que asegura que creer en un dios es ser morón. El fundamentalismo es una vía de dos carriles. En otras palabras, ateísmo militante y fundamentalismo religioso son de una paloma enferma las dos alas. Para darme cuenta de esto, bastó con ponerme a escribir poesía.

Hoy me encuentro en donde estaba a los 11 años: hablando solo y en voz alta, esperando a que alguien me conteste; pero, contrario a lo que sentí a los 11 años, ya so siento vergüenza.

Estoy satisfecho con mi soliloquio
—onanismo cognitivo según me sale e’ los cojones—

el reflejo de mi reflejo de mi reflejo de mi reflejo de mi reflejo 
aguantando un espejo, que refleja…

__________

Una versión de este ensayo fue publicada el 7 de marzo del 2015 en Ateístas de Puerto Rico

domingo, 18 de enero de 2015

Los Angeles, the City in Cinema: Alien Nation & Blade Runner

Trailer
Descubrí estos vídeo ensayos aquí. Los Ángeles & el cine. 
En este post comparto dos de mis favoritos, Alien Nation & Blade Runner: 


El autor de estos vídeos, Colin Marshall, dice un montón de cosas interesantes sobre su ciudad; cómo se nutre de caos & dinamismo. El siguiente pasaje lo tomé de uno de sus artículos en The Guardian:
In drawing up our blueprint for a new metropolis, what can we learn about its layout from sprawling, stateless Los Angeles – whose grotesque size and dizzying variety of form surely repudiate the very notion of an ideal city? As soon as you think you've identified how it looks, how it acts, the condition to which it aspires, or even which nation or culture it belongs to, the opposite conclusion inevitably rushes up to confront you mere minutes down the road.
 A continuación el de Blade Runner; le quedó por encima: